jueves, 21 de agosto de 2008

Mascotas [Perros]

El collar


Uno de los implementos, casi obligados, del entorno del perro como animal doméstico, es el collar. Su utilización se remonta a las primitivas civilizaciones que adornaron a los canes con este artículo por un sentimiento de propiedad que caracterizaba de forma inequívoca al perro de cada dueño, y por una función meramente práctica que permitía la sujeción cómoda de] ejemplar impidiéndole atacar a un extraño no hostil o a un animal doméstico.
Se especula con diversas teorías sobre la función primitiva del collar que, bien fuera funcional o distintivo de una propiedad, revistió a lo largo de la historia del hombre y del perro un desarrollo paralelo a la selección y registro de distintas razas caninas.

Collares de defensa: los perros pastores, mastines, y otras razas de guardería y defensa, suelen adornarlos con collares anchos de cuero bien curtido y guarnecido con púas metálicas.
La anchura del collar suele ser bastante grande para proteger la zona más vulnerable del animal, la garganta, con
vista a una defensa a la eventual pelea que pudiera sostener el perro contra lobos u otros animales salvajes.
En ejemplares de carácter agresivo y pendenciero se emplean collares collares reversibles de defensa o "castigo" aptos para proteger al animal de otros congéneres poco tolerantes y permiten a su paseador no ser "arrastrado" por el fogoso can, ya que dando la vuelta al implemento oprimen la garganta del perro impidiendo los tirones clásicos.

Collares de identificación: Suelen consistir en tiras de cuero con una hebilla de acero que se ajustan de forma firme pero holgada al cuello del animal.
Llevan una chapa metálica donde se graba el nombre del perro y teléfono del propietario, que permiten una rápida identificación en caso de extravío o
accidente. También suelen tener una argolla o anilla que, permite sujetarlo a una cadena o correa.

Collares antiparasitarios: Consisten fundamentalmente en tiras de material plástico o goma, poroso, impregnado con una sustancia insecticida volátil que se expande alrededor del cuerpo del animal, matando a las pulgas y garrapatas que ya tiene el animal y formando un halo protector cada vez que se mueve el animal, impidiendo la aproximacion de pulgas, garrapatas y otros parásitos externos.

Collares metálicos de ahorque: Especialmente aptos para ejemplares de razas de defensa de pelo corto: boxer, doberman, gran danés, etc. Constan de eslabones redondeados y una chapa en la que pueden grabarse los datos de identificación indispensables. Sujetos a la cadena se acortan, sobre el cuello del perro, ejerciendo presión proporcional al tirón del animal, permitiendo así un adiestramiento obligado en la faceta del paseo con correa. Son también insustituibles para ejemplares de piel sensible, que puedan padecer algún tipo de irritación dérmica o alopecia debida a la utilización de los clásicos collares de cuero o de nylon.

Collares de aviso: Se emplean con cascabeles o campanitas, que señalan inequívocamente la presencia del animalito. Muy útiles para razas de pequeño tamaño: pinscher enano, chihuahua, terrier miniatura, etc., que permite la localización auditiva evitando pisotones de consecuencias imprevisibles, para estas razas miniatura.
Asimismo, sirven para dificultar la eficacia predatoria de perros "cazadores" que puedan estar libres en un jardín advirtiendo a sus presas eventuales:pájaros, ardillas, conejos, etc, que huyen al percibir el "cascabeleo".

Eliminacion inadecuada

ELIMINACIÓN INADECUADA (Cuando hace las necesidades en sitios inapropiados)

La falta de aprendizaje es la causa más frecuente de eliminación inadecuada en el perro.Otras causas pueden ser:
-en animales viejos, por pérdida de aprendizaje, incontinencia urinaria o fecal, por problemas neurológicos,etc.
-por enfermedad es del sistema nervioso central (generalmente habrán síntoma s asociados).
-por ansiedad por separación (que es una alteración del comportamiento en la que se observaria eliminación inadecuada únicamente cuando el animal se queda solo en casa).
-puede ser una respuesta a la sumisión (se orina cuando el propietario u otra persona llega a la casa y lo saluda o toca) o por excitación.
Alrededor de las 3 semanas de edad, la mayoría de cachorros han empezado a eliminar lejos de su zona de descanso por iniciativa propia. A las 5 semanas de edad, él mismo escojerá una zona destinada a la eliminación i a las 9 semanas, dicha zona de eliminación será más concreta, más pequeña. La estrategia del adiestramiento doméstico tiene que aprovechar esta tendencia innata del perro a no eliminar en las zonas de descanso.

ADIESTRAMIENTO DOMÉSTICO

La mayoría de los perros son animales de compañía, por lo que es muy importante que sean adiestrados rápidamente. El adiestramiento de recompensa es mucho más eficaz que el castigo. Al principio, los cachorros jóvenes se deben sacar al aire libre para eliminar con tanta frecuencia como resulte práctico (lo ideal sería cada hora mientras el cachorro está despierto). En poco tiempo el dueño aprenderà a predecir el tiempo en el que el cachorro necesita ser sacado y debe sacarlo después de comer, de beber, de jugar y de dormir.

El uso de la misma zona permite que los olores se acumulen y debe aumentar la probabilidad de que el cachorro vuelva a eliminar de nuevo allí. Tan pronto como el cachorro elimine en el lugar apropiado, se le debe premiar abundantemente o se le debe dar una pequeña recompensa de alimento . Si el cachorro quiere jugar o entrar en casa, estas circunstancias deben usarse para premiar al perro tan pronto haya concluido la eliminación. No esperar a que el cachorro esté de nuevo en casa para darle un premio de comida, ya que esto le enseña que se le adelantan las recompensas por llegar a casa (y no por la eliminación).

Apareando una señal o una orden con cada eliminación, muchos perros aprenden el concepto de la eliminación por mandato. Idealmente, si el perro es vigilado, el dueño puede intuir o aprender a identificar los signo s que preceden a la eliminación (p.e. el animal olfatea, adopta una postura agazapada, se escabulle,...) y así, puede interrumpir al perro antes de que éste elimine y encaminarle al lugar apropiado (donde se le puede elogiar y premiar por lograrlo). De esta forma, no hará falta realizar un castigo. No obstante, si el dueño ve al perro que elimina en un lugar inapropiado, se le debe interrumpir con un ¡no! severo.

Pero hay que recordar, que el castigo severo puede enseñar al perro a: -evitar la eliminación posterior en ese lugar, o -evitar la eliminación posterior en ese lugar cuando el dueño está presente, o -evitar la eliminación en presencia del dueño. Sólo se debe pensar en el castigo si el dueño observa que el cachorro empieza a eliminar en casa. Una pistola de agua, la sacudida de una lata o un adiestrador audible...son preferibles a las técnicas físicas o incluso a las represiones verbales, ya que es menos probable que provoquen miedo del dueño. Además, si es posible que el dueño no esté vsible en el momento del castigo, el animal puede aprender a dejar de eliminar en la zona tanto si aquél está presente como si no lo está. Nunca debe usarse un castigo que provoque miedo al perro.

RESUMIENDO: - Enseñar al perro a dónde ir, recompensando la eliminación en el lugar apropiado.Tan pronto como elimine, darle una recompensa social (caricias,...) o de alimento .
- Usar una vía directa hacia una sola zona conveniente al aire libre. El olor y lugar pueden servir para estimular la eliminación posterior en el sitio oportuno. - Esperar a las señales previas a la eliminación tales como el olfateo, las vueltas en círculo y, cuando se observan, llevarlo al sitio correcto rápidamente.
- Siempre que no se pueda vigilar al cachorro de cerca, se debe encerrar.
- Al principio, se debe sacar al cachorro al aire libre con mucha frecuencia y sobretodo después de las comidas, después de beber, etc..Si el perro ya no es un cachorro, otro método consiste en sacarlo y no volver a casa hasta que haya hecho sus necesidades. En este caso, si vuelven a casa sin que lo haya hecho, se debe vigilarlo muy de cerca (atarlo a una cuerda para restringir sus movimientos, etc) y tan pronto como sea posible volver a la calle y no regresar hasta que lo haya hecho (y siempre recompensarlo)
- El único castigo permitido es una reprensión verbal ligeramente sobrecogedora durante el acto de eliminar en el sitio incorrecto. Evitar el castigo físico porqué puede aprender:" no hacerlo delante del dueño, per sí cuando él no esté".
- Cualquier zona de la casa donde el animal haya eliminado debe ser limpiada perfectamente, intentando neutralizar su olor. El perro debe entender que recibirá recompensas valiosísimas siempre que elimine fuera de casa.

La cama

El rincón de reposo de los animales domésticos de compañía debe reunir una serie de características especiales, de forma que el descanso cumpla la doble función fisiológica y psicológica que el animal necesita. Es evidente que un perro puede dormir en cualquier lugar, y desgraciadamente en muchas ocasiones los animalitos ni siquiera disponen de una mínima protección a cubierto de las inclemencias climáticas donde descansar tranquilos.

Independientemente de la raza y el hábitat en que se desenvuelva la actividad de nuestro perro: departamento de ciudad, jardín o casa de campo, debe asignársele un lugar fijo, tranquilo, protegido y aislado, que constituye su más íntimo refugio.
En este rincón deberá situarse la cama, cuna, colchoneta o alfombra lavable que le sirva de lecho. Cuna, moisés o colchoneta.

Generalmente nuestro perro comienza a formar parte de la vida familiar cuando todavía es un gracioso, desvalido y pequeño cachorro de uno o dos meses de edad. Su tamaño y la ternura que despierta suelen ser causas de frecuentes errores de cálculo, nada graves por otra parte, ya que sólo inciden en algunos despilfarros económicos innecesarios.

Es necesario prever anticipadamente cuál será el alojamiento definitivo de nuestro irracional amigo y desde luego, el tamaño aproximado que alcanzará al llegar a la edad adulta. No es igual, lógicamente, alojar provisionalmente un cachorro de San Bernardo o de Pastor Alemán.
La mayoría de los perros cohabitan con sus amos en el interior de la vivienda y se les asigna un lugar para el descanso.
La cesta, cuna, cama o colchoneta serán elegidas en función del tamaño definitivo del animalito, los perros de pequeño tamaño, considerados de compañía, prefieren las primeras, mientras que los terriers, razas de caza, lebreles y razas de guardería, defensa y utilidad prefieren la cama y colchoneta, como las representadas en la imagen. Siempre que en la habitación elegida para que el perro duerma no haga un frío excesivo o existan humedades antihigiénicas, es suficiente proporcionar al animal una alfombra, suficientemente amplio de un tapiz viejo o desechado, fácilmente lavable. El emplazamiento de la cama, cuna o colchoneta será fijado desde el primer día y no es conveniente cambiar frecuentemente este lugar, que el ani mal considerará como su dormitorio.

Cuando el perro, generalmente cachorro, lleqa a casa, se altera la vida familiar, todo son visitas, mimos y cuidados para el nuevo huésped que, sin embargo, suele estar desconcertado, triste y acobardado por haber sido separado de su madre y hermanos, del ambiente al que estaba habituado desde su nacimiento. Mientras que se encuentra rodeado de sus nuevos amos el perro no demostrará su miedo o su pena, lo más probable es que al dejarlo sólo por la noche, en el rincón asignado, no quiera quedarse en él y pretenda dormir junto a sus dueños. Es imprescindible no ceder por bondad o compasión a este primer capricho del animalito, pues si posteriormente queremos alejarlo de nuestro dormitorio su psicología primaria no comprenderá más que un rechazo injustificado por parte de los seres a los que adora, sus amos.

La limpieza de la cama: las colchonetas, cestas o alfombras deben ser fácilmente lavables, para estar en perfectas condiciones higiénicas. Al mismo tiempo, no son recomendables los modelos con hendiduras o rincones difícilmente accesibles, que pueden convertirse en nidos de suciedad o refugios de parásitos externos.

La correa

El uso de una correa que permita sujetar al perro, sobre todo en las razas de defensa, viene de épocas muy antiguas, como medida de seguridad que hacía posible controlar a los celosos guardianes, protegiendo a familiares, amigos, personas no hostiles o animales inofensivos, la evolución en las relaciones entre los seres humanos y las diferentes razas caninas ha sublimado y potenciado el uso de este complemento, de forma que, hoy día, es una prolongación del brazo y la voluntad del hombre sobre su más fiel amigo.

En muchos países las correspondientes ordenanzas municipales exigen que los perros caminen siempre con la correa y gobernada por sus cuidadores o propietarios. Estas normas son válidas para las áreas públicas o urbanas incluyendo parques y jardines comunes. Por una parte se intentan evitar accidentes, molestias y altercados entre perros belicosos, así como posibles agresiones a personas y objetos; también facilitan el gobierno de los animales que casi pueden "sentir", si están bien adiestrados, las órdenes de su amo por los leves movimientos de la correa de sujeción.

Tipos de correas: La multiplicidad de modelos comercializados o "caseros" de este implemento son casi infinitos. Desde la clásica correa de cuero liso o trenzado, acorde con el buen gusto y las posibilidades económicas de cada propietario, hasta las "cintas de concurso" sencillas, planas y de diversos colores, existen modelos para todos los gustos y que se adecuan a funciones específicas o generales.
Las correas de adiestramiento o mixtas de educación y paseo construidas con eslabones de acero inoxidable de diferente grosor y resistencia, según los ejemplares a que sean destinadas, son tal vez las más populares y versátiles en el ambiente cinofílico.
Suelen estar completadas con un collar "de ahorque" de mismo material, construido por eslabones lisos, que se deslizen bien, terminados en dos anillas de diferentes diámetros de forma que, haciendo pasar la menor por la mayor, se forma un collar que, sujeto a la cadena, se "cierra" sobre el cuello del perro cuando éste, por fogosidad o desobediencia propina un "tirón" brusco.

La correa "extensible", de uso común y comercialización a gran escala, relativamente recientes, permite "soltar" varios metros de su longitud, dejando al animalito gozar de una relativa autonomía, para elegir los lugares más idóneos donde efectuar sus necesidades fisiológicas; para acortar la distancia, se ejerce una ligera presión sobre un mecanismo en la empuñadura que va "recogiendo" la cinta sin permitir que los centímetros recuperables en el pequeño aparato, pueden soltarse si no es por la expresa voluntad del dueño.

La cinta de grupo permite sujetar, en un solo puño y con una sola correa, varios ejemplares simultáneamente, la más práctica y sencilla consiste en una cadena, generalmente de acero inoxidable, cuyo principio y final se unen en el pasador de muñeca mediante un mosquetón especial que puede "soltarse" con una ligera presión del dedo. Los ejemplares así trabados llevan una pequeña cadena desde el collar hasta una anilla que abarca la correa común. Al "tirar" los perros y accionar el mecanismo, se libera un extremo de la cadena que resbala dejando libres a los canes.

Las cintas de concurso, generalmente débiles, realzan la belleza de los canes, no interfiriendo en la observación de sus perfectas proporciones. En la mayoría de las exposiciones, los ejemplares más peligrosos o agresivos son autorizados a "pasear", con correas, mucho más sólidas.

La cucha

Muchos perros todavía disfrutan de una vida al aire libre, que les permite gozar de una existencia en semilibertad en una chacra, o en el jardín de una vivienda familiar. Estos animales, generalmente de buen tamaño, deben tener un lugar seco, limpio y relativamente abrigado donde descansar y refugiarse de las inclemencias climatológicas.

En un porcentaje bastante elevado, los propietarios de estos perros prefieren que entren en la casa, en el zaguán, la cocina o en cualquier otro aposento, incluso algún cobertizo, cochera,o garaje. En este último caso, deberá habilitarse un camastro elevado en un rincón protegido, ya que, en contra de lo que pudiera parecer, es menos confortable para un perro alojarse o pernoctar en un cobertizo grande que en un pequeño recinto que se templa con el propio calor del animal, la "cucha" como refugio diurno u hogar permanente.

La "cucha" debe cumplir una serie de requisitos mínimos de emplazamiento y estructura. El volumen útil interior de la construcción debe ser el mínimo para permitir los movimientos mínimos del animal y el confinamiento voluntario en su interior durante, algunas horas, siendo acorde con las dimensiones del huésped. El suelo estará elevado del nivel del terreno un mínimo de 10 cm y construido sobre una pequeña base de cemento que asegure un perfecto aislamiento de las posibles humedades.
De ser posible, el piso de la construcción presentará un ligero declive, canalizado, con la parte más baja situada en la única puerta de acceso. De esta forma, se asegura una cómoda limpieza e higiene interior que permite evacuar el agua de lavado, sin retener las suciedades ni la humedad en la perrera. Los muros laterales o paredes, de la casilla serán de ladrillo o madera doble con una capa aislante intermedia y enduídas interiormente de forma tal, que sean completamente lisas, sin recovecos, y pintadas con pintura sintética de color blanco.

El techo, a dos aguas si esta vivienda canina está aislada, o con una sola vertiente si se construye adosada a un edificio, debe ser desmontable, sobre unas guías de acero inoxidable o perfiles de aluminio anodizado, para deslizar el techo cada vez que se realice una limpieza higiénica de la casilla. Sin embargo, esta convertibilidad no supone un deficiente aislamiento de la techumbre, que permita la circulación de corrientes de aire o la eventual permeabilidad al agua de la lluvia o de licuación de la nieve.

La orientación de la puerta se fijará preferentemente al sur, siempre protegida de los vientos o fríos más violentos. Puede colocarse una tela de bolsa arpillera u otro género, a modo de cortina que asegure durante el invierno la conservación de una temperatura óptima para el animalito.
Actualmente se utilizan "cuchas" estacionales, prefabricadas, construidas en materiales ligeros o veraniegas que no requieren, lógicamente, los mismos requisitos de estanqueidad y aislamiento que las tradicionales, permitiendo el alojamiento canino en un ambiente natural durante las etapas más benignas.

Los accidentes

El perro y el automóvil: Según las últimas estadísticas, más de 70 por 100 de los traumatismos y lesiones sufridos por los perros que no están aislados en chacras rurales, son originadas por accidentes de tráfico que en muchas ocasiones tienen consecuencias mortales para los perros y en un elevado porcentaje también pueden amenazar la integridad física e incluso la vida de los seres humanos.
Motocicletas, automóviles y camiones de gran tonelaje recorren ciudades y carreteras contribuyendo al equilibrio de las sociedades industrializadas y al desarrollo de la vida moderna. ¿ Quién no ha sufrido con sus propios perros una experiencia de esta clase? ¿Quién no ha visto o experimentado con harta frecuencia el atropello de un can o ha contemplado el despojo sanguinolento que, como mudo testigo, queda en una cuneta?
En todos los casos, los perros no son culpables de nada. Son sus propietarios y la sociedad que permite el abandono canino o la proliferación de animales vagabundos quienes deben asumir la responsabilidad de hechos tan graves.

El perro en la calle: El instinto natural de cualquier perro, sea de raza o mestizo, no le predispone a considerar las vías urbanas o interurbanas corno zonas de alta peligrosidad.
La obligación de los propietarios de llevar a sus "pupilos" siempre sujetos por la correspondiente correa no es una medida arbitraria de las autoridades que siempre velan por el bien de sus administrados. El adiestramiento básico de obediencia, así como el estricto cumplimiento de las normas legales asegurará una protección suficiente contra la mayoría de los accidentes de circulación que tienen como causa o protagonista la figura del perro.

Mediante la disciplina, con una orden verbal, el amo puede "congelar" el movimiento de su perro que escapa tras algún congénere del recinto ajardinado, en donde se divierte, y la sujeción a la correa durante el paseo por la calle impide la escapada.

El seguro canino: A pesar de todas las precauciones obligatorias aconsejables puede surgir el accidente. ¿Sabemos las consecuencias legales que pueden derivarse de los actos de nuestro perro? En muchas ocasiones desconocemos toda esta problemática legal, pero el desconocimiento de la ley no ex¡me su cumplimiento y podemos encontrarnos demandados y condenados al pago de elevadas sumas de dinero. Hoy día, casi todas las compañías de seguros, ofrecen pólizas caninas, cuya cuantía está al alcance de todas las economías cubriendo elevados riesgos potenciales.
Los riesgos cubiertos varían desde los daños producidos en ropas o enseres por agresiones directas, a los producidos por siniestros de circulación originados por el perro "asegurado", e incluso los gastos de fianza de¡ propietario virtualmente acusado de negligencia criminal. Aclaración: No disponible en todos los países.

Perros abandonados: Al final del verano, se producen en las inmediaciones de las grandes ciudades turísticas, "abandonos masivos" de perros que impiden a sus crueles amos el regreso a casa de las vacaciones "sin problemas" con la mascota que adquirieron para que los niños se diviertan durante las vacaciones o que han dejado de ser útiles para la actividad que fielmente sirvieron a sus despiadados dueños. ¿Cómo acabar con esta crueldad y este peligro potencial? ¿Qué medidas ha de tomar la sociedad y las autoridades pertinentes?... Dejemos estas cuestiones planteadas y apelernos a la conciencia de aquellos que no conocen al perro como su mejor amigo.

Marcaje territorial con orina

MARCAJE TERRITORIAL CON ORINA

Los principales responsables de esta conducta son los andrógeno s. Por eso, será un problema típico de los machos adultos. No obstante, algun perro joven también puede hacerlo, al igual que algunas hembras (generalmente durante el celo). Generalmente serán micciones cortas y en sitios particulramente destacados.

Los estímulos olfativos por las micciones de otros machos en estos sitios, pueden desencadenar esta conducta.
Se tendrá que diferenciar de:
-problemas orgánicos, como enfermedad es que pueden desencadenar alteraciones en la cantidad de orina o en las micciones, o incontinencia urinaria.
-problemas sin causa orgánica
-falta de aprendizaje (es una causa frecuente).
-pérdida del aprendizaje, principalmente en animales viejos. A veces, asociado a otros problemas como incontinencia, alteraciones locomotoras, etc... -ansiedad por separación
-fobias
-sumisión extrema. En este caso no hay que castigarlo nunca porqué sería contraproducente. La persona o propietario debe actuar intentando no desencadenar dicha conducta.

Existen varias posibilidades de tratamiento:
-la castración tiene una efectividad del 60-70%
-tratamiento farmacológico con progestágenos (tiene ventajas e inconvenientes)
-tratamiento farmacológico con ansiolíticos (generalmente es poco eficaz a diferencia del gato).
-colocar comida (si es posible) en estos sitios donde marca.

Un perro bien cuidado

Para que sea feliz y tenga buena salud, no basta con quererlo mucho . . . Es preciso aplicar una serie de normas de higiene, de alimentación y ciertas medidas de educación que aquí enumeramos.

1) Muchos cachorros sufren de las ya conocidas enfermedades: moquillo, hepatitis canina y parvovirus. Enfermedades contagiosas que afectan a sistemas y aparatos fundamentales para la vida. Lo que se debe hacer para que los animalitos no contraigan estas enfermedades es un plan de vacunación a partir de los cuarenta y cinco días y no a partir de los tres meses como es creencia popular.

2) Los cachorros, de cualquier especie, necesitan una alimentación sana, abundante y nutritiva. Debe estar relacionada según su raza, su talla y peso. Comerá por lo menos tres veces diarias y cuando sea adulto una o dos veces.

3) Los perros no beben mucho en cada ocasión, por eso tienen sed con frecuencia. Habrá que tener a su disposición un recipiente con agua fresca.

4) Hay que brindarle la posibilidad de salir de casa para que juegue y olfatee, como es su gusto. El paseo diario hay que aprovecharlo para su adiestramiento, para que haga ejercicios pero no forzarlo demasiado porque un exceso de carreras con el tiempo puede tener problemas articulares. También es recomendable que el perro nunca ande suelto en la calle aunque sea por un ratito por varias razones: lo puede pisar un auto, robarlo, intoxicarse, rompe bolsas de basura, hace pozos en el jardín del vecino, se junta con otros perros vagabundos que le pueden transmitir parásitos y enfermedades, etc. Por eso es recomendable sacarlo a pasear siempre con correa y collar y nos evitaremos los problemas mencionados anteriormente.

5) El aseo es fundamental, la frecuencia de baño debe ser cada 15 días o un mes, antes de los tres meses se puede bañar pero hay que tomar precauciones, bañarlo, secarlo y dejarlo adentro como mínimo 12 horas para que se seque en forma adecuada. Hay que utilizar shampúes para perros o un shampoo neutro de humanos, también se puede lavar con jabón blanco en pan o de glicerina.

Pero lo importante es cepillarlo con frecuencia, pues esto evita la acumulación de residuos epidérmicos y de suciedades, además hay una mejor oxigenación de la piel evitando enfermedades de la misma.

6) Nunca hay que olvidar que un perro prefiere, antes que la comida y bebida, las caricias de su amo. Si éste quiere educarlo bien, demostrará un afecto enorme cuando es cachorro; es esencial para la educación que habrá que seguir, pero hay que mantenerse firme cuando se le da una orden. Resumiendo: para la educación de su perro hay que tener en cuenta lo siguiente: dulzura, paciencia, insistencia, continuidad en las ideas, autoridad, competencia y . . . . tiempo.

Vacaciones: el perro y el automóvil

Curva va, subida viene... el perro, mareado, ha vomitado sobre el asiento de atrás, y todo está sucio. El automóvil es su peor enemigo, y toda la familia se asusta con la sola idea de viajar con él. ¿Qué hacer ?

Por suerte una vez que el animal se ha acostumbrado a permanecer en el interior del automóvil en movimiento, todo va a andar bien. Sin embargo, hay ciertos animales que desarrollan una verdadera fobia a los coches, ómnibus, etc. Normalmente estos miedos se deben a malas experiencias, y la peor de todas es el mareo que les produce permanecer dentro de un vehículo en movimiento.

Los perros menores de un año son bastante sensibles, y basta un leve vaivén para que comiencen a marearse y babearse.

Al principio estos síntomas son imperceptibles, sin embargo, a medida que pasa el tiempo y aumenta la velocidad del coche, los males se acentúan, pudiendo permanecer después de terminado el viaje. Generalmente se cree que no darles agua ni comida antes y durante el trayecto evitará los mareos. Sin embargo, no es así; el animal lo pasará igualmente mal, aunque no ensuciará tanto el coche en caso de vómito. Lo ideal es recurrir al veterinario, pués existe ciertos comprimidos o líquidos que disminuyen los efectos del viaje.

Objetivo: Perder el miedo

Es importante que el animal pierda el miedo cuanto antes, de subir al coche. Le daremos comida que a él le guste dentro del auto apagado, y de esta manera él investigará cada recoveco del auto. Esto es aconsejable repetir varias veces hasta que se de cuenta de que no hay nada que temer. Cuando el perro parezca tranquilo lo llevaremos a dar paseos cortos que se harán cada vez mas largos. Conviene también alternar paseos cortos con caminatas, de manera que asocie el automovil con cosas agradables, y no solo con las visitas al veterinario.

Consejos para viajar sin riesgos

No poner en marcha sin que el perro no haya hecho sus necesidades

Parar cada 2 o 3 horas para que el animal se estire un poco

Si el trayecto es largo, le tranquilizará comer algo cada 4 o 5 horas

Por precaución no permitir que el animal viaje con la cabeza fuera de la ventanilla

Llevar siempre consigo el carnet de socio de la Red Nacional de Veterinarias para asegurarse la cobertura en todo el Uruguay.

Vitaminas y minerales

Por lo general se tiende a creer que los suplementos vitamínicos y minerales no pueden dañar el organismo canino, sino que, por el contrario, le ayudan a librarse de enfermedades.

Grave error. Se trata de compuestos que el cuerpo debe recibir solo en su justa medida, y los excesos podrían tener consecuencias fatales para la salud del animal.

- La fibra permite adelgazar sin riesgos. FALSO!!

La fibra regula el ritmo con el que los alimentos se mueven en el intestino, y si se suministra demasiada cantidad, es posible que adquiera tal velocidad que algún nutriente no pueda ser asimilado, con lo que aparecerán carencias. Además los ejemplares con insuficiencia renal no deben ingerir mucha fibra, puesto que se trata de un alimento que absorbe mucha agua.

- Las pastillas de calcio ayudan a crecer fuerte. FALSO !!

Los cachorros no poseen ningún mecanismo para protegerse del exceso de calcio: un aporte extra solo logrará causar desequilibrios, incluso una degeneración del sistema óseo. A su vez dificultará la absorción del zinc y magnesio, con lo que crearán deficiencias de ambos minerales, aunque sean suministrados en cantidades necesarias. Si el cachorro recibe una alimentación completa, a base de alimentos balanceados premium, específicos para su edad, la suplementación del calcio, quedará a cargo de indicación profesional.

- Cuantas más vitaminas, mejor. FALSO!!

El exceso de vitaminas podría ocasionar mas problemas que su carencia. Existen algunos complejos (B..C..) que se eliminan por la orina. Sin embargo, no sucede lo mismo con los grupos que se disuelven en grasas (A,D,E,K.), cuyo exceso se acumulará en los tejidos, pudiendo alcanzar niveles tóxicos para el organismo. Es muy poco aconsejable dejarse llevar por creencias populares e intentar remediar los males del animal con aportes descontrolados de vitaminas, ya que el cuerpo reaccionará con diarreas, debilidad, alteraciones del esqueleto....

- En el invierno hay que suplementar la alimentación. FALSO!!

Es cierto que en invierno los perros necesitan una mayor cantidad de energía, ya que cuando hace frío el organismo exige mas combustible para mantener estable su temperatura interna y afrontar sin riesgo las bajas temperaturas. Sin embargo, esta energía no debe suministrarse en forma de comprimidos, sino de alimento. Lo ideal será incrementar un cuarto la ración diaria, o pasar para una alimentación con mas energía-, él lo agradecerá y su organismo también.

Pero !cuidado!, esta norma no se puede aplicar a ejemplares de tamaño pequeño, y que vivan en apartamentos con calefacción.

-Durante la lactancia, la madre necesita un extra de vitaminas y minerales. VERDADERO !!

Durante la gestación, el organismo de la hembra funciona a pleno rendimiento, y cuando tiene lugar el parto comienza otra etapa estresante y agotadora: la lactancia.

Es un período de desgaste, sobre todo cuando la camada ha sido numerosa. Las reservas de la perra se van en la producción de leche y se hace imprescindible, por tanto , ayudarla con complejos vitaminicos y minerales (calcio fundamentalmente). También convendrá alimentarla con alimentos especiales o comidas para cachorros, mucho mas energéticos que los convencionales.

Cronograma de vacunación canina

La vacunación es uno de los pasos más importantes en la prevención de las distintas enfermedades infecciosas que pueden padecer nuestros ueridos perros.

Su médico veterinario será el encargado de determinar la edad, la estrategia y el cronograma de vacunación que obtenga la mayor protección inmunológica para su mascota, de todas maneras, ublicamos un cronograma tentativo que deberá utilizarse solo como una guía para tal fin .

En épocas de epidemia, suelen indicarse refuerzos adicionaleso vacunas no listadas en el cuadro. Para interpretar correctamente este calendario le recomendamos leer el articulo de plan de vacunación.

A la par de nuestro plan de vacunación debemos desparasitar a nuestro cachorro, prácticamente todos los cachorros nacen con parásitos, ellos pueden infestarse a través de: la placenta de la madre y por medio de la leche durante la lactancia.

El momento ideal para comenzar nuestro plan de desparasitación es a las 2-3 semanas de edad, utilizando un producto de uso veterinario y exclusivo para cachorros, previa recomendación del médico veterinario.



Edad Moquillo/
Sarampión
Moquillo/Hepatitis/
Parainfluenza
Parvovirosis
y Corona
Leptospirosis Rabia Tétanos
45 días ?
60-75 días ?
3 meses ? ?
4 meses ?
6 meses ? ?
Cada año ? ? ?
Observaciones Solo en perros de 45 días A qualquier edad En la primera vacunación lo ideal es la de bajo pasaje. Aplicable a todos los perros Según legislación sanitaria Solo animales expuestos al riesgo. Prima-vacunacion repetir a los 30 dias

2 comentarios:

Nuestra Salud dijo...

Como los seres humanos, los animales domésticos también experimentan comúnmente el disminuir de niveles de energía como parte del proceso natural del envejecimiento. En el estado salvaje, los animales que experimentan inmersiones de energía o la carencia de vitalidad comen por instinto las hierbas que pueden promover su salud y vitalidad. Desafortunadamente, los animales domésticos no tienen esta ventaja. Sin embargo, adoptando el acercamiento naturopatico y complementándolo con los remedios herbarios formulados especialmente para los perros y gatos, usted puede poner energía y vigor nuevamente dentro del paso de su mascota naturalmente.

Nuestra Salud dijo...

Hay mucho que usted puede hacer para apoyar en sus mascotas la digestión sana. Considere un remedio para perros o gatos 100% natural, conteniendo ingredientes herbarios que se han seleccionado cuidadosamente para apoyar el equilibrio digestivo, apoyar la producción de taburetes firmes, y mantener el funcionamiento sano del intestino.